La inteligencia artificial militar camuflada por el Papa

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL MILITAR CAMUFLADA POR EL PAPA

 

Anthropic suscitó el conflicto a pesar de ser un emblema de la IA en EEUU. Anthropic es el creador de Cloud y, en febrero de 2026, se convirtió en noticia porque sus responsables se negaron a dar capacidad de uso sin restricciones al gobierno de Trump de su principal programa. Anthopic se negó por dos consideraciones éticas: el posible uso de su IA a la vigilancia masiva y la sospecha de que Cloud se usase para el lanzamiento dea rmas completamente autónomas, una visión amable, frente a la visión protofascista de Palantir. Un representante de Anthropic se sentó esta semana junto al Papa de Roma para celebrar que Prevost había criticado la IA y sus riesgos. Trascendió a la opinión pública que Anthropic distribuirá su modelo de IA Mythos a varios países de Occidente, uno de ellos España. El proyecto Glasswin, incluído en esa distribución de software, se introducirá en los sistemas de más de 15 países para corregir y detectar amenazas de ciberseguridad. ¿Hasta qué punto Anthropic representa una IA militar ética? ¿Hacia dónde se dirige la carrera armamewntística actual? ¿Qué significa la Encíclica “Magnífica Humanidad” en este contexto?

 

¿Qué debe saber la sociedad sobre la IA militar que aún no sepamos o a lo que aún no estamos atentos? Todo sistema de automatización compleja son sistemas de escala que se utilizan para afectar a colectivos, de doble uso, es decir, que cualquier aplicación comercial puedes er militarizada. Los sistemas de Google y Meta, por ejemplo, han sido utilizados en el genocidio de Gaza. Hemos visto aplicaciones comerciales de Microsoft, amazon y redes sociales ideadas para uso comercial y se han millitarizado. La IA es una infraestructura computacional y tiene siempre una parte militarizable.

 

¿Hay una IA ética? ¿Anthropic lo es? No. En la polémica de EEUU ha aparecido así frente a Palantir y su capacidad ded estrucción. Toda la tecnología de IA como sistema se utiliza siempre para afectara masas pero, según la doctrina militar internacional, es importante ser precisos, atacar objetivos concretos y, con ello, proteger la infraestructura civil. En este sentido, usar algo de escala masiva como la IA no tiene mucha racionalidad. Meter la IA en una esfera militar ya indica que no se está usando por precisión quirúrjica sino más bien para afectar a masas, y eso en sí es problemático. Da igual que empresa sea, en su esencialidad es problemático. Más problemático es que anthropic está usando una tecnología específica, la IA generativa, que no cumple a nivel científico con las exigencias de replicabilidad, transparencia y los requisitos éticos que precisa la Ciencia para comprobar que algo es de base científica. Es cuestionable así, como ciencia y como método. Anthropic intentó hasta 2006, junto con Palantir y amazon crear un sistemad de efensa para el Pentágono de EEUU. Anthropic nunca tuvo problemas en trabajar con compañías militares extremadamente peligrosas y belicosas como Palantir. Anthropic intentó impedir que Trump tuviera acceso a su código sin restricciones. Allí había un conflicto que provocó la retirada de su actuación por conciencia moral. Anthopic lleva una estrategia muy clara de cooperación estructurada con sistemas militares y de defensa durante años.

 

Estas compañías buscan integrarse en los esquemas nacionales de estados como los europeos porque, una vez integrados, se crean dependencias y vulnerabilidad en las infraestructuras. La IA generativa hace que el público se confíe mucho en su criterio dejando de usar sus propias cogniciones reflexivas y necesitan de una cantidad masiva de otras infraestructuras vulnerables como son las de electricidad y agua, pudiendo llegar a crear conflictos nacionales o internacionales, como se ve en Utah(EEUU) donde se está construyendo un campo de datos enorme que requiere unos 9 gigavatios de electricidad al año(tres veces más del consumo total de España). Con ello hay creadas tensiones a nivel local. Europa debería rescindir esa tecnología que ni siquiera tiene una base científica. Se crea una psicología de no perder el tren del progreso y convencen y fascinan, pues se cree necesario y efectivo. Se usa la retórica de la disuasión mutua para evitar la guerra.

 

La encíclica del Papa ha pedido restricciones de la IA en favor de la dignidad de las personas y el carácter sagrado de la vida. El Vaticano sacó a finales de febrero, irónicamente, sus indices de fondos de inversiones alineados con valores católicos con 50 compañás norteamericanas y 50 europeas. Entre ellas todas las compañías que tienen desarrollos armamentísticos. La encíclica dice que la IA es una realidad social y que hay que aprnder a coexistir con ella. Al contrario de lo que hace amnistía Internacional en su último reportaje donde quieren prohibir la IA generativa porque ven que no es científica, sus contaminaciones climáticas y su abuso con las personas requeridas para anotar los datos y tener un control mínimo. El Papa no habla de eso, sino de convivir y de reconciliarse con la IA. La IA tiene efectos negativos documentados científicamente y las promesas de sus creadores no se han cumplido. El Vaticano apoya el uso de la IA diciendo cual es la Big Tech buena de la mala. Ha camuflado la IA y la Basílica de San Pedro tiene todo lleno de sensores que monitorizan 60.000 visitas al día, sus idiomas, etc. No es la primera vez que el Vaticano se contradice en su deseo de paz y cómo emplea su dinero o concreta su estructura política. El Vaticano usa la IA y la fomentqa por contradicción performativa. No consiguen hacer lo que anuncian.

 

La semana pasada se supo que Anthropic instalará Mythos en el sistema ded efensa de España y otros 15 países seleccionados dentro de Occidente. No se sabe muy bien qué es Mythos. Es un modelo de ciberseguridad de Anthropic que detecta y corrige vulnerabilidades en sistemas informáticos complejos. Le sirve a los bancos centrales, empresas y ministerios de defensa y servicios de inteligencia para gestionar la guerra fría tecnológica con Rusia y China. Es un banco de pruebas mediante la externalización de una función soberana del Estado para proteger las infraestructuras críticas y su gestión de las Administraciones Públicas o el ejército en manos de una corporación estadounidense. El mapa de países beneficiarios es el mapa de Occidente, el mapa atlántico de la OTAN. Mythos representa todo lo que la IA es en el presente, una herramienta del capital y un instrumento para el dominio económico y, sobretodo, geopolítico. Es el intento de la IA de convertir la administración Pública, y las cadenas de suministro de la IA y semiconductores en una arquitectura de pactos, alianzas y países con bloqueos. Es una nueva disciplina militar en que los chips, los minerales, la energía, las cadenas logísticas, las infraestructuras de computación y los centros de datos, se encuentran bajo las condiciones políticas que dicta Washington. Y si no se aceptan y se usa algún proveedor chino habrá represalias. El pentágono ya no puede operar sin estas infraestructuras y ahora tampoco los ministerios de defensa ni los bancos centrales europeos. El riesgo central es la dependencia sistémica de las infraestructuras de España y la UE por parte de Sylicon Valley. Son clientes de California y esto va contra todos los discursos de soberanía tecnológica. Es protección a cambio de dependencia, que es lo que siempre ha estado detrás de la OTAN. Esta dependencia hace también que el mismo proveedor que puede defender tus redes nacionales pueda conocer tus debilidades. Esto hace que EEUU y las CIA y el FBI puedan tener una inteligencia formidable sobre los países ytorcer su brazo en un futuro, no sólo por la defensa o el interés securitario nacional, sino a través del estrangulamiento económico. Si ellos saben qué va mal en tu industria o tu economía y tienen capacidad de detectarlo, también podrán ser capaces de prestar sus servicios de protección y también sus apoyos económicos.

 

¿Hay una IA militar democrática como Anthropic frente a Palantir o es el mismo negocio con diferentes caras? No. No es un modelo democrático, ni progresista ni woke, frente al trumpista. Son dos posiciones complementarias. Izquierda y derecha del capital dentro del complejo militar estadounidense. Solo se disputan la legitimidad y los intereses comerciales. Palantir es el belicismo explícito cuya rentailidad depende de hechos militares y Anthropic representa la versión que necesita la coartada ética para conservar su público progresista y su valorización bursátil. En definitiva, es la misma tecnología en la “carrera de la muerte”. Es una cuestión de marketing y no de moralidad. Palantir ha atacado objetivos iraníes y estuvo implicado en el secuestro de Maduro. Cloud cada vez tiene más contratos con el Pentágono siempre que no vigile masivamente y emplee el uso de armas autónomas. No hay ninguna diferencia. Anthropic y Palantir actúan de cara a la población estadounidense y son lo mismo. Es una cuestión retórica y de relaciones públicas.

 

Hay una carrera con el enemigo chino. El ejército chino usa IA en sus sistemas no combatientes, de momento, y profundiza en la soberanía tecnológica con procesadores propios. La fusión china cívico-militar está controlada por el gobierno chino en vez de por los fondos de capital privado de Blackstone y las tecnológicas como google y Amazon, que todas tienen versiones y prestan servicios a Cloud, e incluso el capital financiero saudí junto con Sylicon Valley Wall Street son los que están detrás del desarrollo tecnológico de Cloud. Hay una estrategia distinta de China que controla todo desde el Estado, desde el partido Comunista…

 

Sobre la IA generativa y su futuro se habla de la burbuja, que esto va a estallar en determinado momento. La IA militar es la locomotora de su uso general. ¿Está manteniendo vivo un sector que tiene muchas dificultades de capitalización o desarrollo que puede terminar en burbuja? El capital de EEUU está transformándose en valores tecnológicos y las cinco principales corporaciones de este tipo manejan 725.000 millones de dólares al año en su desarrollo. El capitalismo ha decaído pero es pronto para hablar de burbuja. Hay que ver su desarrollo político y geopolítico en diez años. Lo militar siempre ha sido un motor de desarrollo, pero como financiador público (internet, las GPS, las redes…), han salido del ámbito castrense trasplantándose sin coste al ámbito civil y para exportarlo a todo el mundo. El presupuesto militar del año pasado para desarrollos tecnológicos se ha multiplicado por trece en diez años. Ya no es la guerra la que arrastra la IA civil, sino la IA civil la que está colonizando la guerra. Myphos se queda en el sector militar y no va a llegar a los consumidores. La guerra es hoy menos motor técnico de la IA y es cada vez más el motor de acumulación y legitimación. La guerra es económica, y controlar la IA permite controlar las cadenas de suministro y la soberanía de los pa

íses.

 

 

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